
La familia dulce y gourmand reúne los aromas que recuerdan a algo comestible —vainilla, canela, manzana, caramelo, frutos rojos—. Son cálidos y de los que más se recuerdan. En Aire Vivo la describimos así: «Cálida y envolvente.» Pertenece al grupo Cálidos de nuestra colección.
Cafeterías, restaurantes y tiendas. Como grupo, los cálidos van bien en: boutiques, restaurantes y spas. El aroma definitivo se elige en la visita de diagnóstico, según lo que el espacio debe provocar en quien entra, y se prueba con una muestra antes de cotizar.
Se desarrolla. Una firma olfativa a medida parte de una familia —ésta u otra— y se ajusta en nota e intensidad hasta que es de una sola marca.
El aroma correcto no se nota. Se recuerda.
El concentrado no cambia: el mismo aroma sirve para una boutique de 40 m² y para un lobby de 300. Lo que se ajusta es la intensidad de la difusión — cuánto sale y cada cuánto.
Dinos qué debe sentir quien visita tu negocio y de lo demás, nos ocupamos nosotros.