Hotelería

Aromatización para hoteles

El lobby es lo primero que percibe quien llega, y lo último que recuerda al irse.

El problema

Un hotel no es un espacio: son tres, y cada uno pierde el aroma distinto.

Un lobby con puertas que se abren cada minuto disipa el aroma mucho más rápido que un pasillo cerrado. Una habitación necesita una intensidad que en recepción sería excesiva.

Y el huésped nota antes la diferencia entre zonas que la ausencia total: si el lobby huele y el pasillo no, lo que percibe es descuido.

Recepción de hotel con mostrador de concierge
Cómo lo resolvemos

Una misma firma, tres intensidades.

Se elige un aroma para toda la propiedad y se calibra por zona: fuerte donde el aire se renueva, suave donde se queda. El huésped recorre el hotel sin cruzar ningún escalón.

El equipo va en comodato y la recarga es en fecha fija, con nota de servicio firmada. Nadie de tu personal tiene que acordarse de nada.

Pasillo de hotel con iluminación cálida
Zona por zona

Cada zona pide su propia intensidad.

Lobby

Puertas que se abren cada minuto: pide la carga más alta.

Pasillos

Aire quieto. Con poca cantidad se sostiene el día entero.

Habitaciones

La intensidad más baja de las tres, y la que más se recuerda.

Otros espacios

Cada espacio pide su propia intensidad.

¿Lo vemos en tu espacio?

Pasamos, medimos las zonas y te decimos qué equipo hace falta y qué cuesta el servicio. Sin costo y sin compromiso.

Solicitar una visita

O llámanos: 222 902 0428