
La familia amaderada reúne los aromas de maderas —cedro, sándalo, bambú, vetiver—. Son secos, tranquilos y funcionan como un fondo que no cansa. En Aire Vivo la describimos así: «Serena y de fondo.» Pertenece al grupo Maderas de nuestra colección.
Hoteles y despachos. Como grupo, las maderas van bien en: hoteles y despachos. El aroma definitivo se elige en la visita de diagnóstico, según lo que el espacio debe provocar en quien entra, y se prueba con una muestra antes de cotizar.
Se desarrolla. Una firma olfativa a medida parte de una familia —ésta u otra— y se ajusta en nota e intensidad hasta que es de una sola marca.
El aroma correcto no se nota. Se recuerda.
El concentrado no cambia: el mismo aroma sirve para una boutique de 40 m² y para un lobby de 300. Lo que se ajusta es la intensidad de la difusión — cuánto sale y cada cuánto.
Dinos qué debe sentir quien visita tu negocio y de lo demás, nos ocupamos nosotros.